sábado, 3 de marzo de 2012

Ruta por Palma: la ciudad alta sur

Una de las primera rutas que abren este blog es, como no podía ser de otra manera, de la ciudad de Palma; más concretamente de la zona alta sur.

Iniciamos la ruta en La Plaza de Cort, el centro administrativo y social de la capital Mallorquina. Su nombre deriva de la concentración de la mayoría de las escribanías y magistraturas que fueron abolidas en las Cortes de Cádiz (1811). El edificio más representativo de esta plaza es el Ayuntamiento de Palma. Se comenzó a construir en 1649 y no fue concluido hasta la mitad del S.XVIII. Con su patrón de estilo barroco, se diseñó siguiendo la estética de las viviendas nobiliarias del barrio histórico de la ciudad.


En la planta baja podemos apreciar dos bellos portales con jambas de estilo manierista, entre los cuales se haya un gastado banco de piedra. A este banco se le atribuye los apodos de "banco de los vagos" o "banco del sinofós (si no fuera)". La curiosidad de mencionado apodo reside en que en él se sientan todos los que argumentan alguna excusa para no trabajar y de aquí que digan "si no fuera por el reuma..."
.

Si nos fijamos en la primera planta, se abre una gran balconada, mientras que en el piso superior se sitúan seis ventanas molduradas, entre las que se haya el reloj más popular de Palma, llamado En Figuera, en memoria de su primer constructor. En su base podemos leer "Tiempo Medio 1849".

Cabe mencionar que esta plaza es uno de los espacios más concurridos durante las celebraciones de la capital, especialmente e
n Sant Sebastià, el día 20 de enero.

Si volvemos la mirada hacia atrás, podremos contemplar otro edificio histórico, como el de Can Tous, donde justo delante del mis
mo se alza un viejo olivo que hace recordar al visitante la esencia y paisaje rural de la isla. Antes de seguir la ruta, si nos dirigimos a la esquina de la calle de Santo Domingo, podremos apreciar una llamativa construcción de estilo neomudéjar de finales del S.XIX., llamada Can Corbella.


Continuaremos nuestra ruta por la calle del Palau Reial, dejando a la izquierda el Consell de Mallorca (1882). Se estilo neogótico nos recuerda en cierta manera al medievo con torres y gárgolas dispuestas en la parte superior.




Sin abandonar la calle, continuamos dirección al mar. A nuestra derecha nos encontraremos un pasaje porticado cuyo edificio más representativo es el Parlament de les Illes Balears. En el año 1848 fue construida la parte más antigua para acoger la sede del Círculo Mallorquín, una asociación recreativa y cultural frecuentada por las clases altas de la sociedad de la época. Junto a este edificio, se halla Can March, antigua residencia del financiero Joan March Ordinas. Actualmente alberga una exposición permanente de obras de arte de elevada calidad. Este edificio es de estilo regionalista con matices neobarrocos, construido entre el año 1940 y el 1945 por el arquitecto Luís Jiménez Soto. Como curiosidad, en la fachada que mira a la calle Palau Reial se encuentra una ventana renacentista rematada por un relieve con la cara del emperador Carlos V, quién visitó la isla en 1541. Al final de la calle, nos ncontramos de bruces con los dos monumentos más característicos de Palma: la Catedral y el palacio de La Almudaina.


La visita a la Catedral la iniciaremos a través de la antigua casa de l´Almoina (limosna), una de las pocas muestras de gótico civil que quedan en la ciudad. Antes de entrar, podremos contemplar el portal norte de la catedral, llamado también l´Almoina. El templo se asienta sobre una antigua mezquita, la más importante de Madina Mayurca. La nueva construcción data de principio del S.XIV, durante el reinado de Jaume II.


Dado que d
escribir la Catedral con detalle nos ocuparía prácticamente un artículo, lo dejaremos para más adelante. Ahora no ocuparemos de sus características desde un punto de vista más arquitectónico mencionando que se trata de una cosntrucción de estilo gótico, de planta rectangular dividida en 3 naves de ocho tramos cada una. La cabecera contiene tres ábsides, una por cada nave. Cuenta con un discreto crucero que se corresponde con los portales laterales. La cubierta es de bóveda de crucería, soportada por los muros laterales y catorce columnas octogonales. Estas se elevan a 21,47 m. El templo hace una superficie de 6.600 m cuadrados. Tiene 87 ventanales y 7 rosetones. El rosetón mayor se sitúa en el ábside central y tiene un diámetro de 11,5 m, uno de los más grandes en el estilo gótico. Está formado por más de 5.000 piezas que dibujan 24 triángulos que forma dos estrellas de David.




Una vez acabada la visita a La Catedral, podremos recrearnos con unas bonitas vistas de la bahía de Palma con el Castillo de Bellver en el horizonte, desde el Mirador de la Seu. Antes de dejar el mirador, acerquémonos a la parte trasera de la Catedral, donde sí, tenemos buen ojo, podremos encontrar la estatuilla con forma de dragón. Se trata de una vieja leyenda palmesana que cuenta cómo un militar llamado Bartomeu Coc luchó contra un feroz dragón hasta matarlo para posteriormente entregarlo embalsamado a su enamorada. Desde entonces es conocido como el Drac de na Coca.

Terminaremos nuestra maratoniana ruta visitando el
palacio de la Almudaina. El emplazamiento que ahora ocupa, anteriormente se encontraba el primer núcleo romano de Palma, a partir de 123 a.C. Más adelante y bajo el dominio islámico, se construyó el alcázar pasando a ser, después de la conquista cristiana, el palacio de los reyes de Mallorca. Hoy en día es un museo y la sede de la Comandancia Militar de las Baleares.


Y para concluir, la mejor manera de hacerlo es ir a Can Joan de S´Aigua, donde nos podremos tomar un buen café con leche o un chocolate caliente acompañado de una coca de patata, un cuarto o cualquier otro dulce de la repostería tradicional mallorquina.

A continuación teneis la ruta en el mapa con la ubicación de los monumentos visitados:


Ver Ruta Palma: la ciudad alta sur en un mapa más grande