viernes, 6 de septiembre de 2013

"El Port de Sa Calobra y el Torrent de Pareis"


El Torrent de Pareis es, sin duda, el paisaje más extraordinario de la Serra de Tramuntana. Este sorprendente fenómeno geológico, alojado por visitantes, poetas, músicos y pintores, como Jeroni de Berard, Llorenç Riber, Miquel Costa i Llobera, Guillem Colom, Joaquim Mir, Rusiñol, Luis Salvador de Hasburgo y Lorena…alberga, además, una gran tesoro de flora y fauna, y entre sus acantilados guarda una serie de interesantes historias y leyendas cargadas de misterio. En Sa Calobra entramos en un área ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) que se extiende hasta el cabo de Formentor.

El Port de Sa Calobra es uno de los puntos de mayor atractivo turístico de Escorca y de toda la isla. Este lugar no se consolidó como lugar habitado hasta finales del siglo XVIII, por el miedo que tenían los pescadores de los frecuentes desembarcos de piratas que se alojaban en busca de refugio, aprovisionamiento de agua y discretas rutas y poco vigiladas para sus fechorías ya en tierra. El Port ya aparece documentado a finales del siglo XVI, aunque los pobladores permanecían en el núcleo antiguo de Sa Calobra. Este pequeño puerto ha sido siempre la puerta de comunicación de los alrededores. Hoy en día se ha convertido en uno de los lugares de mayor atracción turística de Mallorca. Numerosas barcas cargadas de visitantes hacen la ruta de ida y vuelta desde el Port de Sóller así como una caterva de autocares recorre la sinuosa carretera de Sa Calobra, enlazando con la ruta de Lluc a Sóller.

El primer trazado de esta carretera, de unos 12 km de recorrido dificultoso, fue proyectada en el año 1920 por Gabriel Roca Garcias, pero no fue hasta el año 1933 cuando se inaugurara el trazado actual, apto para el tránsito, y acabado según un proyecto del ingeniero Antoni Parietti Coll.

La historia de Sa Calobra tampoco está exenta de las manifestaciones de peligro que llegaban del mar, y que durante largas décadas trajeron de cabeza a los calobrins. En 1531 el pirata Barba Roja atacó Pollença y también Sa Calobra, donde hizo numerosos cautivos. En 1568 aparece en los documentos que Andreu Colom “Calobra” era prisionero en tierras sarracenas y en el año 1599 es Joan Colom “Calobra” quien sufre cautiverio. Uno de los acontecimientos más tristes que se recuerda en Escorca es el sucedido el 11 de octubre de 1557, recordado todavía como el de la “desgracia de los moros”, cuando un numeroso grupo de sarracenos entró por esta cala e hizo destrozos en Albarca.

Se puede bajar al arenal por unas escaleras indicadas con rótulos. Al ras de la playa podemos encontrar todavía algunas casetas de pescadores por en medio del entramado de bares y restaurantes turísticos.

Un vial asfaltado conduce a la placeta d´en Vidal, dedicadas a Francesc Vidal Sureda (1888-1942) por su dedicación a favor del turismo en Mallorca. Desde la placeta, conocida también con el nombre de Racó d´en Lluc, a través de unos túneles de unos 200 metros de longitud y perforados en los acantilados, comunicamos con la desembocadura de el Torrent de Pareis. Antes de la construcción de este acceso, realizado en el año 1950, el camino entre el torrente y el puerto  se hacía a través de un dificultoso paso escalonado llamado Carrer Nou, el cual aprovechaba un saliente de los peñascos.


El espectacular escenario de s´Olla es el contrapunto más absoluto a la sensación de estrechez y oscuridad del pasadizo agujereado. El pequeño camino da la sencilla plataforma donde tiene lugar el “Concierto del torrent de Pareis”, una cita anual con el canto coral, instaurada por iniiativa del pintor Coll Bardolet desde el año 1963.

En un rincón podríamos ver brotar a borbotones la caprichosa fuente salada. Esto solo se produce en condiciones especiales y su caudal, como indica su nombre, es salado. De entre la vegetación destaca el aliso, un vistoso arbusto de hoja caduca. Los meses de verano, la playa se ve invadida por multitud de veraneantes.

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Bibliografía

SASTRE, Joan y SASTRE, Vicenç (2004): “Mallorca vora mar. Marines de Tramuntana”. Ed. La Foradada / J.J. de Oñaleta, Barcelona, p. 56 – 59.

Fotografías

Virginia Leal © 2013

Enlaces

La excursión se puede realizar o bien desde su sinuosa carretera o bien desde la estación del tren de Sóller en el centro de Palma. Desde el valle de Sóller su famoso tranvía nos conducirá al puerto. Una vez allí, una embarcación nos llevará hacía Sa Calobra pasando previamente por una serie de acantilados que no dejarán indiferente a nadie. Aquí tenéis el enlace dónde poder consultas precios y horarios.